En una sociedad cada vez mas interesada por el Medio Ambiente, la preocupación en torno a la conservación de la biodiversidad se ha convertido en un tema estrella, que preocupa a amplios sectores de la población.

La consciencia de la desaparición de un conjunto de especies a una velocidad mucho mayor a la que sería de esperar si actuaran únicamente las fuerzas de la naturaleza así como la situación de peligro por la que atraviesan otras muchas y que podría culminar con la desaparición de las mismas, si no se toman medidas de una forma rápida, han hecho que la conservación de la biodiversidad sea un tema del que se discuta desde múltiples perspectivas. De hecho, y aunque la extinción  de las especies constituye la parte principal del problema, no se puede pasar por alto que de los aproximadamente diez millones de especies que las estimaciones más prudentes cifran que existen sobre la Tierra, tan sólo un millón han sido descritas formalmente y de la gran mayoría de estas, aproximadamente un 90%, tan solo conocemos su nombre científico por lo que podemos deducir que están desapareciendo especies sin que ni siquiera lo sepamos; una gran mayoría en los bosques tropicales. Por mencionar un ejemplo más cercano, en el mismo ámbito geográfico de Ceuta y sus alrededores, en los últimos años se han descubierto y descrito para la Ciencia varias nuevas especies, principalmente insectos, algo que en principio se nos puede antojar extraño o difícil de imaginar pero que nos da idea de que hasta que punto desconocemos el mundo vivo que nos rodea

Para centrarnos en  esta  problemática  deberíamos empezar por definir que entendemos por diversidad biológica , ya que el término, al igual que, por ejemplo la palabra ecología, está perdiendo su significado por el uso, a menudo oportunista, que de dicha palabra se hace. De forma sencilla, pero al mismo tiempo globalizadora entendemos por biodiversidad la riqueza o variedad biológica que existe a distintos niveles (genes, taxones, especies, poblaciones, comunidades, paisajes y ecosistemas) y en distintos ámbitos (organismos silvestres y domésticos, paisajes naturales y seminaturales.)

Las consecuencias derivadas de la pérdida de la biodiversidad son difíciles de explicitar. Las últimas evidencias científicas parecen demostrar la interacción  que existe entre las alteraciones de la biodiversidad y los cambios globales de la biosfera(alteración en el ciclo de producción de oxígeno y de dióxido de carbono, cambios en el ciclo hidrológico…etc).

También señalan las últimas evidencias científicas la relación entre las alteraciones de la biodiversidad y la estabilidad y productividad de los ecosistemas; concluyendo que la pérdida de biodiversidad actúa en los ecosistemas reduciendo la posibilidad de respuesta de estos ante distintas perturbaciones y dificultando el retorno de los  mismos a las condiciones iniciales, previas a las perturbaciones.

En otro órden de cosas, no podemos obviar que la disminución de los ejemplares de una especie reduce su diversidad genética y por tanto reduce su capacidad de respuesta ante cambios de cualquier tipo. Este hecho supera el nivel de una especie concreta y afecta directamente al proceso evolutivo, que se basa, precisamente en la variabilidad genética; de tal forma que se reduce la posibilidad de la Naturaleza de responder con éxito a situaciones nuevas; limitándose las posibilidades de evolucionar.

Por último, es sobremanera destacable los enormes beneficios que el hombre ha obtenido de otros organismos por ejemplo en el campo de la biomedicina. Actualmente 120 sustancias obtenidas de las plantas se están usando en la medicina siendo inmensas las posibilidades en este campo, o en el de la alimentación humana; por poner los dos ejemplos más claros.

La reducción de la biodiversidad, ligada a la extinción de especies, no solo reduce de una forma directa la posibilidad de obtener beneficios para el hombre desde un punto de vista médico o alimentario, si no que al conducir a la uniformidad dificulta la respuesta de los organismos resultantes ante diversas situaciones como plagas, sequías,…etc

Las últimas investigaciones determinan que hay cinco factores principales que inciden negativamente sobre la conservación de la biodiversidad: el cambio en el uso de la tierra, el clima,  la deposición de nitrógeno y lluvia ácida, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera y la introducción, deliberada o accidental, de especies exóticas. Actualmente, se estima, que están amenazadas de extinción el 12% de las especies de aves, el 18% de los mamíferos, el 5% de las especies de peces y el 8% de las especies de plantas.

Evidentemente, la lucha contra la pérdida de la biodiversidad, pasa por el control de estos cinco factores, aunque no existen recetas únicas.

En Europa, la pérdida de biodiversidad en el pasado ha estado estrechamente ligada a la prevalencia de algunos principios económicos tales como el crecimiento incontrolado de los niveles de producción y consumo, evidentemente a expensas de los recursos naturales. Tradicionalmente, este sistema económico basado en la adopción de técnicas intensivas de explotación agrícola, ganadera, forestal e industrial, ha modificado sustancialmente los procesos ecológicos, por ejemplo alterando los ciclos de los nutrientes, los regímenes hidrológicos y la edafogénesis.

La expansión de los asentamientos humanos y, en consecuencia, el aumento en la demanda de productos, ha eliminado o degradado gran parte de la superficie de la Unión Europea, relegando los hábitats en buen estado de conservación a zonas marginales como los sistemas montañosos, las marismas o regiones deficientemente comunicadas.

Entre los instrumentos legales, en el ámbito de la Unión Europea, con los que se cuenta para la conservación y mejora de la biodiversidad nos gustaría destacar la Directiva Aves, la Directiva Hábitat y la Ley 4/1989 que exponemos a continuación en sus apartados específicos.